“El avance de la tecnología en el mundo corre hoy paralelo al de su ignorancia, y el status alcanzado por Jobs como referente ideológico lo ha puesto nuevamente de manifiesto. Una de sus citas —“de las mejores” según un entregado fan que las ha recopilado en su blog— reza: “A veces cuando se innova, se cometen errores. Es mejor admitirlo rápidamente y continuar con otras innovaciones.” En otra: “La innovación distingue a los líderes de los seguidores”. La cascada de simplezas es interminable. Provocan el aplauso de una masa que toma por libros de filosofía cosas como ¿Quién se ha llevado mi queso? Lugares comunes que alcanzan la categoría de reflexión profunda solo porque posteados en un muro de Facebook tienen el mismo efecto —la misma apariencia— que una cita de Platón (o de Batman). Pensamientos simples para cerebros cada vez más simples. Simplificar la mente humana es, de hecho, el camino más corto hacia la creación de una inteligencia artificial comparable a la nuestra; ese es el futuro apocalíptico que yo imagino. No veo plausible una máquina con la conciencia crítica de los humanos (que diga, por ejemplo, “no” al progreso). Pero en el momento en que ésta se diluya en un maremágnum de información reciclada continuamente en cápsulas de 140 caracteres, sacar un iRobot que esté a nuestro nivel intelectual no presentará demasiados problemas.”
Rubén Pardiñas — La más dulce perfección